viernes, 27 de febrero de 2015

Actividad libre: "Poesía para pensar"


Me gustaría compartir con todos una actividad que he llevado a cabo con alumnos de 3º de primaria y ha resultado muy provechosa.


El tema actual que estamos dando esta semana son los poemas y tras leer unos cuantos, los niños han elegido uno en particular que es el que más les ha gustado:


“La estrella se está bañando”


En el agua del arroyo,

La estrella se está bañando.

-Báñate, estrella, en el mar.

-No, que las conchas del fondo me podrían secuestrar.

-Báñate, estrella, en el río.

-Yo no me baño en el río,

Que están los juncos pescando

Lágrimas para el rocío.


El autor es Federico Muelas y el fragmento de su poema está incluido en el libro de lengua del nivel de 3º de primaria de la editorial SM.


Ha sido muy curioso leerlo porque los niños han dado rienda suelta a su imaginación para hablar de la actitud de la estrella en el poema. Algunos decían que era imposible que la estrella se bañara en el río, pero que sí se reflejaba su luz. Otros incluso se han dado cuenta de que el poema incluía una conversación aparte de la narración y han decidido que es la luna la que le dice a la estrella donde se tiene que bañar.


También los mismos alumnos han cambiado el título al poema como actividad por uno que a ellos se les hubiera ocurrido y que tuviera relación con el contenido.  Algunos ejemplos interesantes han sido:

-“El miedo de la estrella”

-“La estrella y el agua”

-“La luna y la estrella”

-“La estrella que no le gustaba bañarse”



Es muy útil usar los poemas para estimular la imaginación y creatividad de los alumnos, porque se les hace partícipes de la acción que está ocurriendo en el texto y no solo les limitamos a la lectura en voz alta o silenciosa.


jueves, 26 de febrero de 2015

Actividad Bloque I. Resolución de conflictos


“Porque hablando se entiende la gente…”


El tema de conversación a tratar en el aula será la resolución pacífica de conflictos. Aprovechando lo estudiado en este primer bloque llegamos a la conclusión de que la expresión y comprensión oral son herramientas básicas e imprescindibles para llevar a cabo una mediación en aquellos casos que existan conflictos para que puedan solventarse a través de la palabra. Precisamente la presencia de dos niños con dificultades para integrarse en el grupo, impulsa la motivación de que este tema sea tratado en su profundidad.

El curso al que va dirigida esta actividad es 6º de Primaria, ya que debido a las características psicopedagógicas de los alumnos de estas edades, la intervención para solucionar problemas cotidianos que puedan surgir en el aula es imprescindible para no agravar las consecuencias negativas.

Dichas características son:

-Respecto al ámbito social, los niños adquieren una serie de roles a lo largo de su escolarización, aprenden a respetar normas de convivencia tales como cooperar y compartir por lo que este tema es algo visible cada día.

-Dentro del ámbito psicológico, nos encontramos con alumnos sensibles a las críticas y errores, que a veces tienen poca capacidad de concentración pero pueden ser altamente motivados para conseguir una meta. El aspecto físico influye en el modo de pensar y afecta a la autoestima de cada niño en diferente grado. Debido a estas características, no todos los niños actuarán por igual en clase con otros compañeros, cada persona tenemos unos modos de comportamiento distintos a otros, por lo que tratar el tema de resolución de conflictos puede ser de gran ayuda para todo el grupo de iguales en general y en particular para aquellos alumnos que tienen más dificultades de integración.


Este tema le trataremos en el aula ya que es el espacio donde los niños pasan la mayor parte del horario escolar y en el cual están más familiarizados. Antes de comenzar, haremos un breve repaso de las normas de convivencia que hemos hecho entre todos anteriormente mediante la técnica de “lluvia de ideas”.

Algunas de las normas a destacar serían:

-Respetar el turno de palabra y al compañero que habla.

-Saber escuchar, no solo oír.

-Respetar los diferentes puntos de vista de nuestros compañeros.

-Ser críticos asertivos al dar nuestra opinión.

-Participar y colaborar en las actividades grupales.


Para iniciar el tema de resolución de conflictos debemos partir de una situación real, es decir, buscar un motivo propiciado para saber hallar una solución pacífica entre todos. Normalmente el día a día en los colegios cuentan con la presencia de cualquier conflicto, ya sea porque dos alumnos han regañado por el material, o han tenido alguna pelea en el recreo o simplemente ha habido burlas sin sentido. Donde debemos empezar a erradicar el problema, es cuando éste ya se ha producido y los alumnos no saben llegar a un mutuo acuerdo para resolverlo. Es muy fácil realizar conductas indeseadas, pero enmendarlas es una tarea pendiente en educación.


Como hemos dicho, exponemos un caso familiar a los alumnos, por ejemplo, dos niños se han estado haciendo burla durante una hora de clase y al final se han peleado en el patio por ese motivo. Primero dejamos caer la situación para que los alumnos planteen en sus cabezas el problema. Después, podemos hacer algunas cuestiones para tener un punto de partida: ¿Cómo solucionarías tú este problema? ¿Qué crees que deberían hacer los niños implicados en el conflicto?


Nosotros, como docentes, actuamos de guías en el aprendizaje y usamos técnicas de enseñanza como el descubrimiento guiado, que sería en este caso, cuando planteamos el problema para que los niños se sientan motivados a hallar una solución inmediata. A través de la estimulación y el torrente de preguntas, los alumnos sienten el problema no como un conflicto negativo, sino como un reto que tienen que superar buscando alternativas, en este caso, una alternativa al problema propuesto.


Planteado el tema en clase, ahondamos en cómo dar respuesta al comportamiento disruptivo y tímido que caracteriza a dos alumnos de clase. Tanto para el niño que no quiere participar, como el que molesta al grupo, proponemos unas actividades conjuntas para trabajar la resolución de conflictos y conseguir de este modo dos cosas: una, que el niño tímido no se sienta intimidado al tener que hablar delante del grupo solo, sino que cuando juegan todos, él es uno más y nadie le está observando a él directamente y dos, al niño que no respeta normas, también se le invita a participar y controlar el temperamento, como un igual que debe respetar y ser respetado.


Para conseguir una efectiva comunicación verbal y la supresión de barreras conflictivas, proponemos las siguientes actividades:


1º DINÁMICAS DE HABILIDADES SOCIALES


Usaremos juegos para favorecer la participación y comunicación de los alumnos, como:

-Dinámica de conocimiento: Consiste en la realización de tarjetas en las que ponga el nombre de cada alumno. En cuanto tengamos las de todos, las colocaremos boca abajo sobre el suelo y cada alumno tendrá que coger una tarjeta al azar y buscar al compañero que le haya tocado y a la vez tenga su nombre. Cada pareja tendrá que conocer tres cosas de su compañero y decirlas en alto al resto de la clase (como se llama, donde vive, cual es su color favorito…).

-Dinámica de comunicación: Este juego se titula “el teléfono averiado” y consiste en que los alumnos se sitúan formando una fila recta o un círculo en el centro del aula para participar. Uno de los chicos tendrá que inventarse una palabra y decírsela al oído del primero que se encuentre a la cabeza de la fila, para que éste a su vez vaya trasmitiendo la palabra al compañero que tenga detrás o al lado y así sucesivamente hasta llegar al último y que diga en voz alta la palabra que “cree” haber escuchado. Normalmente la palabra que empezó no suele ser igual a la final y eso hace ver a los chicos la importancia del canal de comunicación y los obstáculos que hacen que la información se degenere como pasa con los rumores o burlas, algo muy característico cuando empieza un caso conflictivo y la información que obtenemos se distorsiona.



2º DINÁMICAS DE REFUERZO DE LA AUTOESTIMA

-Dinámica de autoconocimiento: En un folio en blanco, tendrán que contestar a una serie de preguntas a modo de juego. Esta actividad se titula “si fuera…” y consiste en que el profesor les irá diciendo qué cosas les gustaría ser si pudieran (Por ejemplo: si fueras un animal… ¿Cuál serías? ¿O si fueras un color? ¿O una flor?) Mejora el conocimiento que cada alumno tiene de sí mismo y los rasgos de su personalidad.



-Realización de test: Les daremos a realizar unos cuestionarios para que se valoren a sí mismos según su estado anímico actual y las actuaciones que llevan a cabo diariamente respecto a cada situación en la que se ven inmersos.


3º DINÁMICA DE PROFUNDIZACIÓN


-Dinámica del “Role playing”: A través de esta dinámica simulamos el conflicto que hemos propiciado a resolver en clase como si estuviera ocurriendo en tiempo real. Los alumnos adoptan un personaje con el que se sienten identificados, porque es la experiencia que todos tienen a diario cuando se ven envueltos en una situación problemática. Esta dinámica es ideal para la toma de decisiones inmediata y la forma de actuar ante una aversión. Esta actividad es muy importante practicarla con el alumno que tiene un mal comportamiento para que pueda ponerse en el lugar de sus compañeros y para el alumno tímido es una manera realista de poder expresar sus sentimientos y ser comprendido por sus compañeros.


Una vez vistas las actividades y para finalizar, pasamos a la evaluación de las mismas. Dicha evaluación se debe caracterizar generalmente por ser continua, sistemática, flexible, formativa y personalizada por lo que las dinámicas serán evaluadas a través de la observación directa de los alumnos en el aula.


Usaremos tres momentos para implantar la evaluación: Una evaluación inicial para conocer las ideas previas de los alumnos sobre el conflicto propuesto como tema de interés, una evaluación formativa o continua donde abordaremos más a fondo el problema mediante las dinámicas y orientaciones para la mejora de las habilidades sociales y la comunicación y una evaluación final en la que recopilaremos toda la información y herramientas utilizadas para llegar a una búsqueda de soluciones conjunta.


La expresión y comprensión de los alumnos puede ser evaluada de forma directa a través de las conversaciones que tendremos en gran grupo y las actuaciones que lleven a cabo a través de las dinámicas, ya que deben usar estas herramientas para poder encontrar soluciones a los conflictos tratados, entendiendo en todo momento las conductas propicias que deben ejecutar en el momento determinado.

Como indicadores de evaluación podemos priorizar en varios aspectos como:

-Si los alumnos usan el lenguaje oral con flexibilidad y eficacia.

-Si comienzan el discurso independientemente de su complejidad.

-Si mantienen una conversación fluida.

-Si narran la solución del conflicto tras haberles expuesto el tema.


-Si explican su punto de vista dando explicaciones coherentes.