“Porque hablando se entiende la gente…”
El tema de actividad
que trataremos en el aula será la resolución pacífica de conflictos a través de
la palabra. Aprovechando lo estudiado en este primer bloque llegamos a la
conclusión de que la expresión y comprensión oral son herramientas básicas e
imprescindibles para llevar a cabo una mediación en aquellos casos que existan
conflictos para que puedan solventarse a través de la palabra.
Partiremos del lema “la
palabra es la mejor defensa ante un conflicto”. Precisamente la
presencia de dos niños con dificultades para integrarse en el grupo, impulsará
la motivación para que esta actividad sea tratada en profundidad.
El curso al que va
dirigida esta actividad es 6º de Primaria, ya que debido a las características
psicopedagógicas de los alumnos de estas edades, la intervención para
solucionar problemas cotidianos que puedan surgir en el aula es imprescindible
para no agravar las consecuencias negativas a través de la violencia física y
verbal.
Dichas características
son:
-Respecto al ámbito
social, los niños adquieren una serie de roles a lo largo de su escolarización,
aprenden a respetar normas de convivencia tales como cooperar y compartir por
lo que este tema es algo visible cada día.
-Dentro del ámbito
psicológico, nos encontramos con alumnos sensibles a las críticas y errores,
que a veces tienen poca capacidad de concentración pero pueden ser altamente
motivados para conseguir una meta. El aspecto físico influye en el modo de
pensar y afecta a la autoestima de cada niño en diferente grado. Debido a estas
características, no todos los niños actuarán por igual en clase con otros
compañeros, cada persona tenemos unos modos de comportamiento distintos a
otros, por lo que tratar el tema de resolución de conflictos puede ser de gran
ayuda para todo el grupo de iguales en general y en particular para aquellos
alumnos que tienen más dificultades de integración.
Este tema lo trataremos
en el aula ya que es el espacio donde los niños pasan la mayor parte del
horario escolar y en el cual están más familiarizados. Para empezar,
estableceremos unas normas que llevarán como título la siguiente pregunta: ¿Cómo
evitamos conflictos a través del diálogo?
Para ello entre todos
iremos apuntando las ideas para un buen uso de la comunicación verbal cuando
existe un problema, contrastando las distintas opiniones de los alumnos y dando
razones de porqué defienden su postura. Un ejemplo de esta propuesta puede ser
que un alumno opine que con la palabra no se consigue nada y tiene que dar
motivos de ello, mientras que otro alumno puede rebatir y decir algunos pasos a
seguir para resolver un conflicto basándose en su propia experiencia, como es
habitual en estos temas.
Al finalizar el diálogo
y llegados a un consenso común, establecemos nuestras normas de respeto y
convivencia:
-No usaremos un
vocabulario ofensivo con profesores y compañeros.
-Nos dirigiremos con
respeto a la persona con la que hablamos.
-Usaremos un tono de
voz tranquilo y adecuado al contexto de la conversación.
-Cuando surja un
conflicto, mantendremos la calma.
-Escucharemos a los
demás respetando el turno de palabra.
Para iniciar el tema de
resolución de conflictos debemos partir de una situación real con los alumnos.
Utilizaremos el diálogo colectivo para hacer propuestas en el aula favoreciendo
la comunicación oral. El tutor podrá empezar a hacer preguntas para que los
niños sigan el hilo de la conversación y que empiecen a expresar sus opiniones.
Un caso práctico sería:
-El uso de la palabra
“tú” cuando comienza un conflicto ¿puede ser despectivo? Hecha esta pregunta
los niños tendrían que pensar y dar su opinión.
Múltiples respuestas:
-Cuando decimos “tú” a
alguien estando enfadados, puede ser una amenaza.
-La palabra “tú” es
ofensiva si nos estamos peleando porque siempre se continúa con un insulto: “tú
eres un mal amigo”.
Oídas algunas opiniones
de los alumnos podríamos dar por concluida esta pregunta dándoles una explicación
más completa a las que ellos han aportado: No debemos usar la palabra “tú” al
responder a una persona cuando estamos enfadados porque termina convirtiendo tu
argumento en un ataque personal. Y también añadiríamos una alternativa: es
mejor que sustituyamos esta palabra por otras expresiones más adecuadas como
“Siento que esto sucedió porque….” O “Siento que me has faltado el respeto
porque…”
A raíz de esta primera
cuestión, los propios alumnos pueden hacer preguntas respecto al tema, pues la
mayoría no sabrán el uso que pueden darle a la palabra cuando se ven dentro de
un conflicto.
Como hemos indicado que
partiríamos de una experiencia real, contaremos con la participación de uno de
los alumnos que molesta durante los diálogos y no respeta las normas. Él tendrá
una tarea asignada en el aula. Será el “encargado de la palabra”, el que
vigilará a sus compañeros cuando hablen en distintas situaciones comprobando a
través de la escucha activa si el vocabulario que están usando es correcto o
no. Cada vez que algún compañero insulte a otro, él anotará las palabras o
frases mal hechas en una ficha y la meterá en una caja que habrá en la mesa del
profesor. Cada vez que realicemos el diálogo colectivo, sacaremos las fichas que
ha hecho este alumno con las palabras negativas usadas y las pondremos en común
para ver qué alternativas usamos para que no se vuelvan a usar para propiciar
un conflicto.
El niño tímido también
participará con un papel importante en el aula. Será el “mediador” cuando
surjan conflictos. Mientras su compañero apunta las expresiones que se han
usado de modo incorrecto en las fichas, él propondrá a sus compañeros
alternativas para que el conflicto no derive a ser más grave. Si ve a dos
amigos pelearse, puede recomendar que sigan unos pasos para evitar que continúe
el problema como por ejemplo que se tranquilicen, no levanten la voz, que no insulten….
Obviamente el trabajo
con el niño tímido será gradual y guiado por el tutor. Cuando surja un problema
en clase, el tutor irá acompañando a este alumno y le dará pautas para que se
las transmita a los compañeros de conducta disruptiva. Por ejemplo podrá
decirles:
-Es mejor que uséis
otras expresiones como “perdona si te he ofendido, pero…” y dar su razonamiento
de un modo tranquilo o “no me gustaría enfadarme, pero quiero que…” dando pie
de nuevo a un diálogo pacífico en el que se llegue a la resolución del
conflicto a través de la comunicación oral que es nuestro objetivo primordial.
Este trabajo de tareas
y esfuerzo compartido derivará en una serie de logros:
-El niño de conducta
disruptiva aprenderá a tener una responsabilidad en el aula, fomentará la
escucha activa y aprenderá a distinguir entre frases adecuadas y no cuando se establece
la comunicación oral.
-El niño tímido
participará más en grupo ayudando a sus compañeros y reforzará su autoestima y
creatividad al pensar en alternativas verbales para resolver un conflicto.
-En general los alumnos
aprenderán a usar un vocabulario, expresión, comprensión y un tono correcto a
la hora de mantener relaciones con sus iguales o adultos sabiendo desenvolverse
en situaciones difíciles usando la palabra.
Por último pasaremos a
la evaluación de la actividad. Usaremos tres momentos para implantar la
evaluación: Una evaluación inicial para observar cómo los alumnos se
desenvuelven oralmente para exponer y defender sus ideas mediante el diálogo,
una evaluación formativa o continua donde abordaremos más a fondo la actividad
mediante la aplicación de las normas consensuadas y una evaluación final en la
que recopilaremos los resultados obtenidos de la intervención.
Nos serviremos de la
siguiente tabla para evaluar la actuación de los alumnos:
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NOMBRE DEL ALUMNO:
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EXPRESIÓN
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Usa un vocabulario adecuado al contexto:
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Usa frases variadas para exponer su punto de
vista:
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Argumenta su razonamiento con variedad de
términos:
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PRONUNCIACIÓN
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Pronuncia correctamente y con fluidez:
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Comete errores de pronunciación y
vocalización:
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VOLUMEN
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Usa un volumen adecuado a la situación:
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Levanta la voz en situaciones conflictivas:
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Habla muy bajo al entablar el diálogo:
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Habla con mucha fuerza:
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POSTURA
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Mira a los ojos a sus compañeros cuando
habla:
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Se pone nervioso y mueve partes de su cuerpo
al hablar:
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Mantiene una postura retraída en grupo:
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Tiene una postura desafiante cuando habla:
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COMPRENSIÓN
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Entiende el tema que estamos tratando:
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Comprende la finalidad de las opiniones de
sus compañeros:
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Comprende cómo tiene que actuar ante un
conflicto:
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Y no podríamos olvidarnos de nuestra propia autoevaluación como
resultado del proceso de enseñanza:
-¿La actividad ha sido adecuada en la temporalización propuesta?
-¿La técnica del diálogo colectivo ha sido la más acertada para el
tema?
-¿Se ha trabajado la comunicación oral como objetivo de
aprendizaje?
-¿Todos los alumnos han participado activamente?
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ACTIVIDAD: EL DIÁLOGO COMO MEDIO DE RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS
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DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD:
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APRENDIZAJES OBTENIDOS:
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MODIFICACIONES REALIZADAS:
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PROPUESTAS DE MEJORA:
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Perfecto, Noelia.
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